La historia del millonario que pasó a ser lustrabotas

En el año 2003, Juan Antonio Bravo López ganó $ 512 millones en el juego del Kino, sin embargo, hace dos años volvió a su antiguo trabajo, limpiando botas. Los malos negocios y el infortunio asegura él mismo que le pasaron factura.

El 27 de abril del año 2003 es una fecha que difícilmente olvidará Bravo, ya que ese fue el día que se presentó en la sucursal de Lotería de Concepción, ubicada en la calle Colo Colo, situado en pleno centro de la ciudad penquista.

Para ese entonces, Juan Bravo residía en la zona de Tucapel Bajo, miembro activo de la comuna presidía el sindicato de lustradores de botas de la ciudad de Concepción. En el momento en que se dio cuenta que su cartón era el ganador, no lo podía creer. De hecho, le preguntó a un colega si no estaba equivocado.

En el momento que cobró el premio declaró para un medio en Santiago que, “Pensaré muy bien en qué invertir. No quiero repetir la vieja historia de que otros lo perdieron todo porque los engañaron”.
Sin embargo, esta ultima frase se convirtió en una ironía de lo que sería su vida unos años después.

Ya que luego, de que vivió sus años de gloria asevera que solo le quedan los recuerdos. Actos que lo llevaron a volver a su trabajo de lustrabotas. Lo primero que hizo este afortunado ganador con el dinero del Kino fue comprarse una casa en la comuna de Hualpén y luego se fue a recorrer varios países.

Estuvo por Argentina, Brasil, Francia, Perú, México y fue hasta para Cuba. Tuvo taxibuses, botillería, colectivos, centros de internet, hasta una canchería en Purén, pero todo se fue a pique. Bravo destaca que “no tengo dedos para hacer negocios”.

Además, luego de ganar el premio conoció a una joven, mucho menor que él, con quien tuvo tres hijos. Su relación durante 7 años. Bravo explicó que, “se le terminó la plata y el amor. Su pareja era demasiado consumista. Viajaron a todas partes y lo pasaban muy bien, pero nunca pensó en el futuro, sobre todo en su salud”.

Se separaron y actualmente el señor Juan Bravo paga una pensión de alimento para sus tres hijos, así lo mencionó. De todos los bienes y negocios que logró comprar, Juan solo conserva una vivienda, que se la dio a su ex mujer para que viviera con sus hijos, pero como ella se fue a vivir con su madre, él ahora piensa en venderla.

En la actualidad su vida es diferente a como quizá se la imaginó en el 2003, cuando ganó el Kino. Ya no hay viajes ni hoteles y Asus más de 70 años, vive en el sector de Boca Sur con su hijo y vive con lo que gana como lustrabotas. A ese ingreso se le añade una pensión mensual de $102.000 pesos y algunos problemas de salud.